No quiero nada que tenga que comer, sólo ver y saber que tú conmigo contarás, siempre estarás. Detestable, fanfarrona, hipócrita.. ¿seré yo así también? No sé, no quisiera. Divertido es, ¿cómo negar? Lo que en verdad necesito es sumergirme en tus recuerdos y saber que estás bien, que mejoras, que no me extrañas.. Pero, en verdad me gustaría que llorases por mí, un poco aunque sea, sólo un poco. ¿Qué es eso de esperanza? Las cosas pasan y ya. Creer y esperar que algo pase nada logrará. Entonces, dime, querida amiga -si es que así te puedo llamar-, con cuánta frecuencia vas a estornudar. No contaminas, a todos fulminas. A todos encantas sin dudar. A la otra del tema ya la dejé atrás. Y, ¿qué hay de él? ¿también lo olvidé? ¿será que lo reemplacé? Esa media estrella que tienes siempre recordaré. Es parte tuya, parte mía, nunca olvidaré. Aquellas risas y lamentos fueron más de lo que esperé. Yo no quería -no quería- apegarme a tanta cursilería. No te culpo, no te culpo. Falta me hacía. Si no necesitase algo más que abrazos y golpes de ese margen creo que no pensaría.. Pensar, pensar, algún día he de traficar y recordar aquellos 8 meses que pasé sin defraudar tanta sinceridad. Aquellos lazos que no se rompen con facilidad. Extrañar. Cosas que no puedo olvidar. Debe finalizar, en vosotros no confío más. Miedo al daño. Prejuicio de fuego. No quiero pensar, sólo deambular y sin sentido rozar lo inexplicable de su regreso.. ¿por qué siempre regresan? Será algo sin explicar, ¿he de llorar? No me debería de quejar. Yo soy la que hago mal.